jueves, 30 de junio de 2011

Tocar el cielo – Segunda parte

Cuando pasas de los treinta, cuando te vas acercando a los cuarenta, ya eres un poco más cuidadoso para afirmar “la música es mi vida”. No como cuando muchachos, ahí nos sabíamos dueños de la verdad y dueños de la música. Lo que escucha mi papá es música de tíos, se malea para poner esa canción, ¿cómo escucha algo tan bajo?¿muy fuerte? si está bajísimo, si no voy a ese concierto me muero, para mí el guitarrista es Dios, es un maestro de maestros.
Yo recuerdo que cuando ya era capaz de definir mis gustos personales como la comida, los amigos, mi equipo de fútbol, los estudios o la música, en este último rubro me costaba mucho poder establecer favoritos. Tenía las más variadas influencias provenientes de diversas fuentes. Por un lado, mi madre que religiosamente veía Enhorabuena con el recordado Jorge Henderson y que me mexicanizó en los gustos musicales. Puedo decir con total franqueza que semana a semana escuchaba sin falta los últimos éxitos de Luis Miguel, Emmanuel, Pandora, Daniela Romo, Julio Iglesias y demás hispanos destacados que Henderson entrevistaba y que el Perú entero seguía. Por otro lado, no hay recuerdo más valioso para mí que el de mi Mamama quien a diario y sin fallar recorría la casa escoba en mano cantando “Garufa” y volviéndome de a pocos tanguero a muerte. Teníamos una radiola en la sala, de esas enormes que era un mueble en sí misma, donde giraban los tangos y girábamos nosotros en la alfombra al compás de Gardel. Así además, aprendí a bailar tango. Es muy difícil que algo así no se te tatúe en el alma. Como para no dejar de aportar, y como buscando elementos de conexión ante una frágil relación presencial, mi padre y su fanatismo por las rancheras y Los Panchos me trazaron una línea muy fuerte por el bolero y los clásicos, incluyendo las películas.
Además de las influencias en las ramas superiores de mi árbol genealógico, con los años mis primos fueron influenciando en mí también, desde el mejor rock clásico hasta las pinceladas de Grease, John Cougar, Bon Jovi, Chicago y Air Supply que me trasladaba Uschi, hasta la guerra de volúmenes que sus dos hermanos protagonizaban en casa. En una esquina, Gonzalo dándole de alma al criollismo con Eva Ayllón, el Zambo Cavero o Manuel Donayre, y en la otra Eduardo que se sumergía en Depeche Mode, New Order, Kon Kan y todo el wave posible. Yo siempre escuché todo, siempre sentí que podía identificar lo mejor de cada uno y saber que al margen de los géneros, me gustaban los talentos.
Es así que en medio de esta mezcla de estilos, poco a poco me fui perfilando como un convicto y confeso Beatlemaniaco. Empecé con los yeah yeah tradicionales y luego fui reconstruyendo cassette a cassette toda la discografía, acompañando cada canción con su respectivo Funky Hits para cantarlas y alucinándome un poco con la guitarra. Mi cuarto fue poco a poco pasando de habitación a santuario, con posters, recortes, dibujos y demás formas de homenajear a tremendos monstruos de la música en todos sus géneros. Y realmente en todos sus géneros, pues yo juraría reconocer en su música además de baladas o rock, new wave, acercamientos al metal, punk, boleros cantineros, una suerte de rancheras y demás estilos musicales en varios temas. Sería mezquino nombrar canciones específicas, simplemente The Beatles marcó mi vida y la sigue marcando. Tengo curiosidad de saber si a mi buen amigo Giancarlo ya le gustan, en la época universitaria me decía que le parecían “muy felices” y que se quedaba con Metallica.
Los años han pasado y los gustos se han ido definiendo, o en todo caso lo que prefiero escuchar. Nunca fui de géneros específicos, más me gustaban artistas concretos, pero ya ahora me he vuelto un tipo que disfruta canciones puntuales. Con gran facilidad para generar compilados y con marcada tendencia a clásicos reactualizados e inmortales. Una canción, la única que nombraré hoy, que me gusta demasiado últimamente y que escucho mucho, sobre todo cuando necesito recargar las pilas se llama “Keep On Trying” de la banda Poco. Altamente recomendable.
En los años más recientes, los grandes se acordaron que Perú podía ser destino y empezaron a venir para la sorpresa (al ver que no se cancelaban los conciertos) y la euforia de todos (al ver que de verdad, de verdacito, por Dios, lo tenías al frente) pues pensábamos que no sería en esta vida. Es así que al menos yo, con un gran esfuerzo y mucha irresponsabilidad, he podido asistir a algunos de los grandes y volar a épocas de mi vida en que una canción era un suceso mayor que la caída de la Bolsa o el nacimiento de un sobrino. Pude estar ahí cuando KISS explotó en Lima, cuando Depeche Mode nos hizo disfrutar del silencio, cuando Pet Shop Boys armó un espectáculo tipo Broadway sensacional, en la noche agotadora de derroche de Metallica que nos dejó agotados a todos y, entre otros finalmente, pude vivir un momento que jamás pensé que se haría realidad. Pude ver a un Beatle en concierto. Me perdí de ver a muchos y me los seguiré perdiendo, pero ese día, esa noche, me di cuenta que efectivamente The Beatles siguen marcando mi vida y gracias a Dios que es así. El hecho que una banda de locos “demasiado felices” sigan siendo mis referentes, a mí me gusta. A mí me alegra. Yeah yeah!
Esa noche que jamás olvidaré cumplí un sueño más grande que ver a Paul McCartney en vivo, cumplí el sueño de compartir ese momento con mi esposa y que ella pueda sentir en su piel el PORQUE, que entienda mis razones para amar a la música y lo que me lleva a llorar ante momentos como ese. Abrazarla, besarla y cantar juntos hasta quedar afónicos a coro con Paul, entre muchos temas el NAAAA NA NA NANANANAAAAA HEY JUDE durante 10 minutos nos hizo juntos tocar el cielo.

viernes, 10 de junio de 2011

Tocar el cielo – Primera parte

Cuando pasas de los treinta, cuando te vas acercando a los cuarenta, ya eres un poco más cuidadoso para afirmar “esto es lo mejor que me pasó en la vida”. No como cuando muchachos, ahí lo mejor que nos pasó en la vida nos pasaba todos los días. Una ida a la playa, ser titular en el partido, el Nintendo nuevo, ese jean de moda o el primer quinceañero donde te pasaron una cerveza y jugaste a ser adulto.
Cuando pasas de los treinta, hay cosas un poco más difíciles de decir, como “eres mi mejor amigo” o “voy a empezar de nuevo”. Somos capaces de decir muchas cosas, aunque cada día nos resulte un poco más difícil, pero lo realmente complicado no es lo que decimos sino al final de todo, lo que hacemos.
Yo vivo un matriarcado que me hace infinitamente feliz. La verdad es que el destino quiso que sea así de fuerte el tema, porque realmente me rodean muchas mujeres maravillosas. Sin ir muy lejos, me casé con la mejor mujer del mundo, bella, inteligente, con un carácter que puede hacer temblar al más grande (puede, la he visto), con una sonrisa que es capaz de iluminar mis noches más que la más llena de las lunas o la más incandescente estrella. Y yo me casé con ella, y ella es mía para siempre. Pero si sigo mi recorrido matriarcal, existen mujeres increíbles que valen la pena mencionar, como mi Tata, esa hermana de mi madre, esa madrina inigualable, esa madre por decisión que me adoptó desde siempre como hijo y que me enseñó que la familia siempre es primero, que siempre seremos familia y que jamás debemos olvidarlo. Esa mujer asombrosa que me regaló tres hermanos y me permitió el privilegio de crecer con ellos. Esa es mi Tata, la que me sabe querer y me sabe cuidar, la que me aguanta siempre que necesito que me aguanten y la que todo lo soluciona no sin antes decir “cálmate Olga”. Y esta increíble mujer tiene una no menos increíble hija, con la que desde siempre tengo una conexión que trasciende las palabras, una capacidad de sabernos hermanos, de querernos y de estar ahí siempre. Hoy, esta increíble mujer ya es madre y estoy seguro que será tal como las mujeres que nos rodean, una madre de lujo.
Curiosidades de la vida, mi esposa y yo tenemos dos mascotas, ambas… si… hembras (mas féminas en mi vida) y absolutamente opuestas. Una alucinante Nera, nuestra labrador de 5 años, negra, hermosa, imponente y la engreída Gringa, nuestra gatita que se va para los 2 añitos y que es la ama y señora de la casa. Gringuísima de ojos verdes y mirada del gato de Shrek. Con ellas el matriarcado es absoluto y absolutamente maravilloso dentro de mis cuatro paredes.
Pero esto no es nuevo en mi vida, pues siempre fue regulada, medida, seguida al detalle por una mujer fuera de serie. Una mujer que sabe volverme loco con su preocupación por mí, tan igual a la que tenía cuando era niño pero sin la cual mis días se harían incompletos. Sin esa llamada diaria para saberme bien, mi día terminaría mal. Sin esa palabra para después oírme renegar y decirme “bueno, yo solo te estoy aconsejando” mis decisiones serían menos seguras. Sin ella, mi vida no sería lo que es y sólo sé que tengo la mejor madre del mundo. Ahora, siempre me quejaré de que cuando se reúne con mi esposa, el yerno parezca yo, pero en fin, son mis mujeres y me aman, honestamente, ¿Qué más se puede pedir?
Se puede pedir, como no, la fortuna de la Matriarca. Y yo la tengo. Por encima de todos y coronando nuestros días está ella. La Matriarca, la abuela de todos, mi Mamama. O como diría mi ahijado en la sabiduría de un niño “la Mamama viejecita”. Y es que no todos podemos decir mi abuela vive, tiene 97 años y juega la Tinka siempre. Mi abuela vive, tiene 97 años y más vitalidad que yo, más energía que yo, más sueños, más amor y más ganas de vivir que yo. Mi abuela vive, tiene 97 años y sabe que le faltan muchos planes por cumplir, es más, los sigue haciendo porque ella desde ya, es eterna. Mi abuela vive, tiene 97 años, es mi referente, mi motor más fuerte y sobre todo es mi gran amiga.
A todas ellas me debo, por todas ellas trabajo y soy mejor cada día. Son ellas las que hacen que mis pasados treinta y más cercanos cuarenta se sientan con responsabilidad pero con mucha ilusión. Son ellas las que me hacen sentir que cuando las veo, cuando las beso, cuando las abrazo, soy capaz de tocar el cielo.

sábado, 9 de abril de 2011

Reflexiones electorales

Reflexionar sobre las próximas elecciones en nuestro país ya es, ahora, más una tarea de preocupación que de reflexión propiamente. Yo quiero creer en mi Perú, en mi Nación, en mi Patria  a la que amo tanto y en la que he confiado todos los días de mi vida, quiero creer que esta bella tierra puede seguir en el ojo del mundo como un lugar idílico, quiero ver como personas de todas partes pueden planear un año entero alrededor de venir a conocernos, quiero que los productos de nuestros campos cada día lleguen a mas lugares del mundo y sean reconocidos, pero sobre todo, este año mi esposa y yo decidimos ser padres y quiero poderle decir a mis hijos algo bello de la época en que nacieron.
El esfuerzo es grande, no soy más ni menos que cualquiera, pero el Perú tampoco lo es. Sigamos el camino trazado, nos lo debemos a nosotros mismos, a nuestros hijos y sobre todo a todos los peruanos y peruanas que no tuvieron jamás la oportunidad de vivir lo que es el Perú hoy. Pensemos en cómo queremos pasar los 200 años de independencia y si será una fecha que celebremos o que veamos pasar con amargura. Si los que deben no se pueden unir, los que pueden, debemos hacerlo.
Si tienes internet, entonces tienes acceso a la información y puedes hacer la diferencia, no hay excusa para darle la espalda al Perú.
Ayúdenme a contarles algo lindo a mis hijos, que así ustedes podrán hacer lo mismo.
Aquí les dejo unas reflexiones hechas por un comunicador de lujo, me costó convencerlo para que me permita publicarlas, finalmente lo hice pero me pidió anonimato, por lo tanto, las hago mías y las comparto con ustedes:
Reflexión 01: Estas son mis reflexiones electorales de un sábado al mediodía en mi casa (ojo, no espero que nadie piense como yo, tampoco intento convencer a nadie, de eso se trata la democracia). Faltan pocas horas para conocer hoy sábado por la noche los resultados de las últimas encuestas privadas de Apoyo y CPI y de acuerdo a eso definir, converger, acordar. Para comenzar, yo nunca creí en las encuestadoras, ellas son grandes culpables de lo que está pasando, jugaron con los márgenes de error y defendieron posiciones. Nos engañaron, jugaron con nuestros sentimientos y seguro hoy sincerarán un poco más sus “proyecciones”.
Reflexión 02: Pero yo quiero adelantarme pensando ya en esa escalofriante segunda vuelta del 05 de junio. Para proyectar la segunda vuelta no funciona  tan fácilmente la aritmética… hay otras variables… no se trata de sumar todos los votos anti-Humala pensando que los que en primera vuelta votaron por los candidatos demócratas derrotados van a votar por el candidato opositor a Humala… no es así… es otro escenario, absolutamente diferente… la votación se recompone y se inicia una POLARIZACION del país donde definitivamente se establecen dos bandos muy claros y definidos… y allí recién se vota…
Reflexión 03: Recuerden que los pobres de este país (y no tan pobres también, ojo con eso!) se sienten engañados por tantas mentiras de todos los gobiernos que no los han asistido, ellos escuchan que el país ha crecido económicamente y lamentablemente ellos nada de eso ven, tienen un hijo menor que necesita un vaso de leche o un pañal, otro hijo al que no puede comprarle los cuadernos, otro hijo se pierde en el pandillaje del barrio, tiene a la esposa enferma y va al seguro y le dicen que regrese en 06 meses, no tiene agua en su casa, tiene que comprarla y le sale más caro que lo que nosotros pagamos al mes por ella,  etc… A este pobre NO le llega el crecimiento del país… y a este pobre, más que a nosotros, le jode mucho más el grado de corrupción de TODOS los gobiernos… porque dice que las leyes están hechas para que las cumplan los pobres porque los ricos compran jueces… En medio de ese escenario DECIDE su voto de segunda vuelta… es un voto resentido, un voto de “yo no tengo nada que perder, peor no me puede ir”… desconocen obviamente que para ellos será mucho peor, como hoy ocurre en Venezuela…
Reflexión 04: Nosotros tenemos la responsabilidad de emitir un voto pensante, inteligente, estratégico… hay que tomar en cuenta hacia donde se transfieren o migran los votos de los que ya no participan en segunda vuelta… recuerden que el voto peruano es volátil  y al no existir partidos políticos (que permitiría votar dogmáticamente) sino “clubes electorales”, los votos no se pasan de un lado para otro, no se endosan tan fácilmente como se podría pensar... el elector peruano en su mayoría es pobre, indeciso, inmaduro electoralmente hablando y sobretodo desinformado, no vota por planes de gobierno o por posiciones políticas…vota por PERSONAS. 
Reflexión 05: En segunda vuelta el voto se recompone, el elector en referencia VUELVE a repensar en su voto y a quién se lo dará… es un escenario totalmente distinto… sino Alan García hubiera ganado por 60% a 30% en el 2006. Recordemos: En el 2006 Humala pasó de 25% (en 1ra vuelta) a 47.5% (2da vuelta). Si en ese entonces hubiéramos hecho el mismo cálculo matemático (especulando que los votos de centro-derecha se endilgaban a Alan) éste hubiera ganado por 60% contra 30% de Humala… y eso NO ocurrió… en segunda vuelta Alan obtuvo 52.5% contra 47.5% del total de votos válidos (sólo 5 puntos de diferencia)… y eso fue hace 5 años… hoy el voto resentido ha crecido porque hay una porción de electorado pobre y desilusionado que en el 2006 finalmente creyó que de verdad Alan representaba la democracia y no votó por Humala… y una vez más, no fue atendido en sus necesidades, una vez más el gobierno le rompió el corazón… este pobre se siente engañado, está CANSADO… 05 años después, está más decepcionado.
Reflexión final: NO va a ser nada fácil ganarle a Humala, sea quien que sea que lo enfrente en segunda vuelta. Debemos estar más unidos que nunca desde esta primera vuelta. Piensen BIEN su voto... yo también lo estoy haciendo... desde hace meses mi voto sigue siendo el mismo, hasta hoy nunca lo moví pero sin tengo que hacerlo, lo haré....pero esperaré hasta esta noche para tomar una decisión final. Espero quedarme con mi voto original, de verdad que sí.
El país por primera vez en su historia  se ha encontrado con la oportunidad de su vida y sería trágico perderla. Ojalá que no gane Humala y tengamos que dejar el Facebook como un generador de ideas para volcarnos a las calles a defender nuestros derechos y nuestra democracia.

sábado, 2 de abril de 2011

La Razón de porqué Ollanta esta primero en las encuestas

Recibí por twitter el enlace a una nota escrita por Diego Yepes en su facebook, a quien no conozco pero me pareció tan inteligentemente escrita y coherente, que le envié un mensaje pidiéndole autorización para publicarlo. Diego amablemente me autorizó a hacerlo, muchas gracias Diego, así que aquí tienen su opinión. Puntos más, puntos menos, la comparto casi en su integridad, quizás solo discrepemos porque yo soy un optimista incurable, pero eso es solo fruto de mi profunda ignorancia, aquí les va:

He leído suficiente como para darme cuenta que la gente no entiende porqué es que Ollanta está primero y porqué  es que existe una gran posibilidad de que gane estas elecciones, y si no son estas las próximas. Aquí está la explicación:

Imaginemos un pueblo de 500 adictos al pastel, y que una persona viene con un pastel de 20 pedazos a venderles. Todos quieren pastel pero solo 20 van a conseguirlo. El resto va a estar asado porque no le toca pastel. Al día siguiente el tipo vuelve y como le fue bien el día anterior, el pastel es más grande, pero solo de 30 pedazos. De nuevo, se acaba el pastel y la gente a la que no le tocó de nuevo está más asada  porque coño, quieren comer pastel. Después de toda una semana en la misma webada, los que todavía no comen pastel empiezan a quejarse: que no hay suficiente para todos, que debería verse quiénes ya han comido y que ya no coman, en fin. La cosa es que después de unos minutos se empieza a escuchar ¡HEY! ¿A ti tampoco te tocó pastel? con lo que los que no han comido pastel se dan cuenta que son bastantes. En eso uno ellos, el más asado, empieza a gritar que deberían adueñarse del pastel y repartirlo entre todos para que todos puedan comer pastel, que es lo más justo, etc. Eventualmente, suficientes de los tipos que no han comido pastel se unen a la causa y ¡JUAA! se tumban al tipo que traía pasteles y en su furia, lo matan. Felices por su victoria cogen el pastel, que en ese entonces ya tenía 50 pedazos, y lo reparten entre los 500. Joder a todos le toca ni la quinta parte de un pedazo y como que después de todo el asunto la gente no esta tan contenta, pero igual ha sido un día de victoria y cada uno se va a su casa un poco hambriento pero feliz. Para cuando llega el día siguiente, ¡Oh sorpresa!  ya no hay quien traiga pastel. Así que el tipejo ese que los arengo a tumbarse al tipo “traepasteles” los arenga de nuevo a juntar el dinero de todos para hacer un pastel que alcance para todos. En contra de todo pronóstico juntan el dinero y se disponen a hacer un pastel. El asunto es, que ninguno sabe cómo. Lo intentan de todas maneras y sale un pedazo de mierda en vez de un pastel, que es repartido entre las 500 personas, lo que resulta de nuevo en que la gente está recontra insatisfecha. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo creen que las 500 personas aguanten comiendo basura antes de darse cuenta que lo más inteligente es cargarse al tipejo ese y buscar traer a otro que les traiga pasteles? 

Ahora, si ustedes pueden ver más o menos como este círculo vicioso funciona, habrán entendido la dinámica social de casi todo país subdesarrollado (obviamente, incluimos a Perú). Prosperidad, desinterés, resentimiento, revueltas, oscuridad. ¿Creen que esta es la primera vez que el Perú sostenidamente ha venido agrandando el pastel? Nop. Básicamente, antes de toda dictadura puedes ver los retazos de una prosperidad rápida que beneficiaba a unos pocos, y que funcionó hasta que el resto se dio cuenta y pues se los cargó, con los resultados que ya todos conocemos (todavía no entiendo qué carajo estaba pensando Velasco con la reforma agraria men, y eso de convertirnos es una ¿potencia industrializada?).

¿Son diferentes estos tiempos a los de antaño? la verdad que no, no es la primera vez que Perú ha tenido la oportunidad de convertirse en un país extraordinario. La única razón por la cual  yo podría decir que  estas elecciones son distintas es porque el internet, las redes sociales y los círculos sociales que se desprenden de ellas han permitido que mucha gente se exponga a información importante y  pueda creer en algo más grande que sí mismos, en un ideal de un país extraordinario, y tener no solo la esperanza de que eso suceda sino entender que la capacidad de conseguirlo esta en cada uno de nosotros, y  es esa la gente que vota por PPK. Tengo un par de amigos que votan por Toledo: uno porque su viejo es su asesor y si entra saldría ganado (patético, ya lo sé) y el otro, porque piensa que como él ya estuvo arriba ya sabe cómo hacer las cosas bien (tonto y desinformado definitivamente), por Castañeda votan los que creen que porque lo hizo bien en Lima lo hará en la Presidencia. Por Keiko, personalmente, no sé porque carajo votan, y Humala  como podemos ver, es el tipo que representa el descontento de toda esa cantidad de personas que sienten que no les toca su tajada del pastel. 

Esto es un asunto bastante jodido, ¿no creen? Cinco candidatos y el que va primero es el tipo que está gritando que nos carguemos al que trae el pastel. ¿Cuál es la solución a este problema?

Bueno, la verdad es que estamos jodidos.

Porque lo que se necesita es un líder con la pelotas suficientes para pararse frente al pueblo y decirle: muchachos, esto es lo que se tiene que hacer para hacer del Perú un país grande, ahora, es un proceso largo y jodido, pero créanme que para cuando termine, todos estaremos mejor, todos  tendremos una tajada jugosa del pastel y lo más chévere, todos podremos sentirnos orgullosos de que lo hicimos nosotros. Y hacerlo de tal manera que hasta el pata que gana 5  soles diarios esté dispuesto a poner de su parte para lograr ese objetivo. ¿Recuerdan el final de la 2da guerra mundial? Japón aceptó rendirse bajo una sola condición: que no se destruyera la imagen del Emperador. ¿Por qué? porque fue este ideal lo que inspiro a esas personas a levantarse después de haber quedados hechos mierda y salir a poner cada uno de su parte. 

Sé que de repente pedir algo así es mucho, sé que hay gente que va a refutar que hubieron muchas más razones por las cuales Japón se levantó después de la guerra, a mí me da igual,  yo solo creo que la única forma de salir de ese maldito círculo vicioso en el que estamos desde que nos independizamos es esa, entregarnos a un ideal más grande que nosotros mismos, ahora, es fácil decirlo cuando tengo un cama caliente donde dormir y nunca falta comida en mi estómago. De nuevo, un líder que sepa cómo llegar a los más pobres y hacerlos sentir parte de un proyecto a largo plazo es lo que necesitamos, sin eso nos exponemos de nuevo a caer en la misma webada de siempre:

Prosperidad, desinterés, resentimiento, revuelta, oscuridad. 

¿Qué candidato logra plasmar en su candidatura  el ideal que nos sacara de este círculo?

Ninguno, ni PPK, porque creo que si lo hubiera hecho ganaría en primera vuelta.

domingo, 27 de marzo de 2011

Desconectar para conectar

Es domingo y acabo de desayunar, lo que no tendría nada de raro o especial a no ser porque este domingo corona un fin de semana que, lamento decir, fue muy poco común. Pero lamento decirlo porque lo normal debería ser que todos los fines de semana fueran así, poco comunes, raros, especiales y que poco a poco, lo especial se vuelva común. Subir nuestros parámetros y exceder nuestras expectativas.
Todo empezó el viernes cuando tuve la suerte de estar temprano en casa para compartir la tarde entre la gestión de un pequeño negocio y la compañía de mi esposa, mi socia, mi cómplice, mi mejor amiga. Juntos recibimos la mercadería, la ordenamos un poco y la despachamos. Un par de correteos y luego nos recostamos cabeza con cabeza, como todos los días, a soñar con el futuro, a planear el resto de nuestras vidas y a pensar que haremos mañana para lograrlo.
Ya entrada la noche, preparamos las galas para ir  a la caza del cilindro en la casa de mi cuñada. Ágape, agasajo, celebración por el cumpleaños de Ursula, todo organizado por Victor Hugo. Todo un éxito gastroetílico y la primera excusa para desconectarse de ese mundo de allá afuera, donde nos espera el trabajo, las deudas, el stress, el contraste con la realidad. Pero en ese momento especial lo tuvimos todo, no necesitamos nada más. Y lo más importante, nos teníamos a nosotros, a la familia y a los amigos concentrados alrededor del mejor pollo y la mejor panceta de cerdo al cilindro, debidamente maridados con… bueno… básicamente lo que te provoque, porque hubo de todo y nada parecía acabarse. Felices de decir feliz cumpleaños Ursu, felices de cerrar la puerta unas horas. Ya cuando el sol delator empezaba a asomar, nuestro buen amigo Javier nos condujo a casa para el necesario sueño reparador.
Cuando al amanecer del sábado todo parecía indicar que se pasaría el día con nosotros entre las cuatro paredes de la habitación, recordé que hace meses queremos ir a conocer una muy mentada feria que se realiza los sábados en Miraflores y, al proponérselo a mi esposa, decidimos exigirle al cuerpo un poco más de lo que es capaz de tolerar con poco descanso, y nos levantamos, bañamos, cambiamos y enrumbamos hacia la Bioferia de Reducto. La puerta de entrada a la verdadera desconexión.
Apenas llegando, por la calle que bordea el Parque Reducto, vemos venir un grupo de bicicletas con canastilla, sin poder evitar la tentación, los recibimos silbando tonadas de La Novicia Rebelde. Un cuadro para enmarcar. Al fin, doblando la esquina nos golpea el olor a albahaca, menta, café, el olor a tierra sana, a miel y a campo. El olor a vida. Al fin conocíamos la famosa Bioferia, toda una larga cuadra de puestos con una mágica diversidad de delicias que no se encuentran así nomás en la ciudad. Es que cemento es progreso. Impresionantes los puestos, los productos, y en muchos casos los propios dueños. Impresionante la variedad y excelencia de los productos, desde lo más fresco y para el día, hasta los mejores envasados para llevar a casa y mejorar tu vida. Mención aparte el vino de zarzamora que, de solo probarlo, me llevó de golpe a los campos de Lunahuaná, a los viñedos de Chincha, a la vida con las manos. Prueba aquí, degusta allá, compramos unas sales marinas con especias para reemplazar a la sal de casa y, al final, cuando los olores parecen acabarse, casi en la esquina, encontramos el maridaje perfecto para la tarde: la música. Un puestito con toda clase de instrumentos, desde guitarras, silbatos, hasta un elegante violín ayacuchano. Pero a nosotros nos enamoró por completo algo menos elaborado, algo menos estilizado, algo más rústico. ¿Cómo dices que se llama? Palo de lluvia casero, es bueno para el stress y para los niños hiperactivos. Y así fue que compramos nuestro palo de lluvia, un instrumento consistente en una madera hueca tapada por ambos lados, rellena de piedritas que, al voltearlo y caer, dan un sonido de agua, de cascada, de paz. Se convirtió en nuestro compañero el resto del día.
Mira mi amor, ¡el parque está abierto! Compartí la emoción de mi esposa e ingresamos al Parque Reducto. La pileta dijo “buenas tardes” y sus jardines “bienvenidos”. Yo jugueteaba con el blackberry, subiendo fotos directamente al facebook y leyendo el twitter cuando mi esposa decidió volcarme en el oído, sin aviso ni anestesia, toda la magia del palo de lluvia. Luego se recostó en el grass y me invitó a hacer lo mismo. No sé cómo describir esta imagen. Vista desde arriba, sería una pareja muy relajada, dando vueltas a un palo de madera y mirando el cielo. Visto desde mis ojos, sería una conjunción de sentidos. Echado ahí, mirando al cielo, mi vista se perdía en las ramas de los árboles que tapaban al sol, ondeando con el viento, frotándose entre sí. Mi oído se perdía con la caída de agua de la pileta mezclada con el palo de lluvia. Mi nariz reconocía cada olor proveniente de la feria que, pese a estar a unos metros, no dejaba de invadirnos. Por momentos la pileta nos miraba y decidía participar, y algunas de sus gotas salpicaban nuestros rostros, nuestros labios, haciendo palpable, material, real, ese sonido del palo de lluvia completando la magia. Y mis manos tomaban fuertemente las de mi esposa entrelazando los dedos y las emociones, alejando el stress del mundo, apartando la falsa conexión tecnológica y acercando la verdadera conexión, la de la naturaleza. Estuvimos un buen rato ahí, recorrimos el parque, la pérgola donde más tarde se oficiaría un matrimonio, la sala de lectura de niños y los vagones del tren que hoy sirven como sala de títeres. Almorzamos y volvimos caminando a casa.
Ya en casa era hora de sacar las velas, no por romanticismo esta vez sino por responsabilidad y reflexión. Al borde de las 8.30pm las encendimos y bajamos la llave general, nos desconectamos, fuimos parte de La Hora del Planeta. Es curioso como algunos creen que al hacer esto compensan el consumo de todo el año, cuando la idea es que tomemos conciencia de lo que le hacemos a nuestra casa y cambiemos un poco nuestras vidas todos los días. Para nosotros, la hora del planeta fue la hora de la siesta y, en mi caso, se prolongó un par de horas en tanto que para mi esposa fue el momento de decir hasta mañana mi amor, nos vemos el domingo.
El domingo llegó y luego de un delicioso desayuno con sánguches en waflera en los que el chicharrón de prensa hizo un maravilloso tercio con el jamón y el queso, estamos listos para disfrutar el resto del día. No sé dónde iremos, no sé qué haremos, pero si les puedo prometer que el domingo estará a la altura de todo el fin de semana, así que solo puedo prepararme para seguir desconectado, al menos hasta el lunes. Solo me conecté un momento para contarles que la desconexión es posible y que puede ser mucho mejor que el más potente Smartphone.

lunes, 21 de marzo de 2011

Las preguntas que nadie hace

Si bien es cierto que en el fragor de la campaña electoral, todos los medios de prensa buscan desesperadamente entrevistar a los candidatos, a los grandes y pequeños, a los serios y no tan serios, a los polémicos y a los light, también es cierto que son ellos los que deciden donde van, cuando van y cómo calculan cada entrevista, aparición, nota o ridículo dentro del marco de su estrategia de medios. Todos sus movimientos están fríamente calculados, o eso creen.

Luego comienzan a salir algunos resultados en las encuestas y se destapan algunas ollas de grillos, con lo cual se reformulan campañas, redireccionan artillerías o se mantienen necedades fruto de egos tan inflados que le hacen sombra a la razón y a la lógica, impidiendo reaccionar hasta que ya es muy tarde. Ahí, lo mejor resulta culpar a todos menos a mí, yo soy el candidato pero la prensa me odia, las encuestadoras me bajaron, hay un complot en mi contra. No se dan cuenta que el único complot es el que los mira desde el espejo y sonríe satisfecho.

Estamos en un punto del proceso electoral en que el país se ha convertido en la pelota de “7 Pecados” y hay cinco jugadores disputándose a pequeños saltos a ver quién tiene la mejor puntería y elimina al resto.

Es aquí donde me provoca olvidarme un poco de los candidatos, y es que si quieres conocer bien a una persona, debes mirar a aquellos en los que dejan huella y es a ellos a los que se les debe preguntar. Es en sus almas donde podremos entender realmente como es el alma del candidato, como es el corazón que pondrá la cuota emotiva cuando la razón mire un número y no una historia. Y qué bonito sería que la respuesta fuera sincera, recién podría empezar a mirar al candidato y escuchar lo que propone.

Algunas preguntas que definirían mi elección:

1.       Eres muy pequeña para votar, solo tienes 12 años, tu mundo es el que papi y mami han sabido crear para ti, lleno de amor y dándote todo lo que necesitas, enseñándote cuál es tu cultura, cuál es tu mundo, donde perteneces, haciendo que te sientas orgullosa de tus orígenes. Una sencilla pregunta pequeña y linda Srta. Kuczynski, excuse me if i don't know your name, ¿Bembos o McDonalds?
2.       Ustedes son muchos y de todas las edades, pero estoy seguro que son niños muy educados, inteligentes y que quieren mucho a su familia. Conocen Lima, pasean por sus calles, ven su tráfico, usan sus servicios. Todos son de distintos hogares, todos son de escasos recursos, todos saben y reconocen el valor del dinero, pero sobre todo, tienen el corazón lleno de amor. Pero eso no es lo único que tienen en común, sino que además todos tienen la misma foto del mismo padrino con miles de ahijados, entonces, ¿lo conocen? ¿los visita? ¿lo volvieron a ver? ¿hace alguna diferencia en sus vidas? ¿los llevó a pasear en el Metropolitano al menos?
3.       Tu que eras un muchacho con la ilusión de servir, que te sentiste orgulloso de vestirte de Patria y que reconociste en la línea de mando un ejemplo a seguir, un sueño que alcanzar, una gloria por que vivir. Tú que cuando te dijeron “sígueme” seguiste, porque así tiene que ser, porque es lo correcto, porque para eso estamos acá, ¿Qué sientes ahora que tu nombre está en la lista de Locumba? ¿Qué haces ahora y qué no harías de nuevo?
4.       Usted sabe mucho pero hoy ya dice poco. Cuando se animó a hablar, solo fue para hacerse daño y lamentar la vida que en los últimos años le tocó vivir, al punto que algunas cosas ya parecían más noveladas que vividas, no por ello menos reales. Hoy la vida dio la vuelta y Ud. sabe mejor que nadie si la historia se repetirá o no, porque nadie teme más que quien conoce. Porque Ud. sabe que Javier Ríos Rojas no podrá votar jamás, se lo impidieron hace 20 años y Ud. sabe si eso volvería a suceder o no. Con el respeto que se ganan aquellas que nunca olvidan que primero son madres, le pregunto Sra. Susana, ¿va a votar por su hija?
5.       Votarás por primera vez, votarás con conocimiento profundo de cómo funciona la justicia en nuestro Perú, votarás sabiendo que tu primer voto lo recordarás siempre como la ejecución de tu derecho, porque nadie puede quitarte tus derechos. Entonces te pregunto, ¿por quién vas a votar, Zaraí?

Estas respuestas me abrirían el camino a una decisión segura, tranquila y coherente. Estas respuestas probablemente nunca las tenga y, como el resto del país, cambie mi voto cada semana según la onda mediática nos vaya meciendo. Sabemos que habrá segunda vuelta, pero en este punto lo único que sabemos de la segunda vuelta, es que pasarán dos.

miércoles, 16 de marzo de 2011

La madre de todos los Realitys

Hoy me puse a pensar en el debate presidencial del último fin de semana y noté un detalle, y es que había mucha similitud con American Idol, el reality que transmite Canal Sony y que coincidió en horario con la polémica chicharachera de los 11 del prostíbulo (electoral). Es verdad, en mi profunda y repetida ignorancia me puse a pensar que:
·        En ambos casos se tiene un grupo dispar integrado por hombres y mujeres de diferentes edades y orígenes.
·        Todos intentan ocupar la única vacante existente en cada temporada para convertirse en el ganador absoluto y obtener el premio mayor.
·        Durante el programa, a cada uno le corresponde disfrutar de ese sublime momento en que el escenario es suyo y el público le presta toda su atención.
·        Si los nervios no traicionan y se saben bien el tema, lo que consiguen es votos para seguir con posibilidades en la disputa.
·        Para ganar vale todo, si hace falta hacer payasadas, bailar un poquito, gesticular o improvisar, nadie les dirá que no lo hagan.
·        Hay reglas, las que determinan el orden, los temas y hasta el menor detalle es previsto para que los participantes puedan llegar y hacer lo suyo: aquí si se pone difícil, porque en American Idol cantan y bailan, pero en el debate, ¿Qué hacen los candidatos?
Sin embargo hay sí, una gran y fundamental diferencia entre ambos programas, y es que en el o los debates que se puedan realizar, NO SE ELIMINA A NADIE.
Todas estas pequeñas reflexiones me hicieron darme cuenta que nos estamos perdiendo lo que sería el mayor éxito mediático de los últimos tiempos: EL REALITY PRESIDENCIAL. Y lo podemos llamar Peruvian President, Top President, Peru Has Talent, Big President, The Presidential Race, entre otras muy guachafas opciones y sus respectivas traducciones.
Estamos a 16 de marzo, faltan exactamente 25 días para ir a votar, así que sugiero a algún creativo que haga el ensayo a ver cómo le va, tan sencillo como encuestas en redes sociales o tan complejo como una web o espacio exclusivo, pero siempre con votación desde casa y siempre con eliminación. Son 11 candidatos y quedan 25 días, eso quiere decir que si eliminamos uno cada 3 días en marzo y uno cada 2 días en abril, llegamos justo al 10.04.2011 como día final de votación y tendríamos un ganador, la pregunta sería: ¿SERÁ EL MISMO?
Y es que la campaña siempre tiene que ser tan monótona, predecible y aburrida que a uno le provoca hacer algo para amenizarla, ¿o no? A ver quién dice YO!