domingo, 24 de julio de 2011

Reconexión (27/05/2007)

Hace un par de días revisé mi abandonado y ya fosilizado hi5 y, para mi grata sorpresa y recuerdo, encontré ahí antiguos escritos, poemas y reflexiones de años atrás. Empezaré a compartirlos con la intención de contarles un poco más sobre este ignorante, alternando con las publicaciones actuales.

Empiezo con el texto "Reconexión" que escribí el 27 de mayo de 2007 y que trata de romper la sequía tan dura de inspiración que sufrí durante unos años en esa época. Era tal mi desesperación que recuerdo haber escrito sobre no poder escribir, con tal de poder escribir. Cosas de ignorantes, aquí lo tienen sin ninguna edición, el ignorante 2007:

“El pobre infeliz no entendía lo que pasaba, simplemente no tenía permitido decidir. Con esa edad y con tantos tumbos a cuestas, cada ocasión de tomar la decisión correcta se convertía en un tumbo más, la verdad aparente mostraba su verdadero rostro demasiado tarde y lo que debía ser un nuevo comienzo, el inicio de un “ahora sí” se tornaba en otro final abrupto y repentino que se llevaba más de él; simplemente ya no aguantaba más”. Antes escribía mejor.
Intentar escribir para mí es más que un sueño, una difícil tarea; cuando era niño todo era más sencillo, las palabras venían solas al papel e incluso los profesores sentían curiosidad por saber lo último que escribí. Es curioso como poemas dedicados a nadie a los 15 o 16 años hoy cobran tanta vigencia y adquieren propiedad, nombre, rostro, se me hacen casi ausentes, casi no míos para ser de alguien más, es como si estos momentos de hoy los hubiera sentido por adelantado hace casi 20 años. ¿Qué hace que eso suceda? ¿Qué hace que la conexión entre la mano y la mente se anticipe tanto y luego se pierda? En mi lógica siempre he responsabilizado a las experiencias de eso, y es que cuando tienes 15 años la vida es solo soñar con el amor y con el futuro, mientras que según pasa el tiempo, esos sueños se estrellan con el mundo real y te pasa una de dos cosas, o se convierten efectivamente en realidad, en cuyo caso vives tus sueños y escribir pierde sentido, o te das cuenta que el mundo real no es como el que soñaste, recibes un baño de sensatez y empiezas a perder el interés por ese mundo alterno en el que solías vivir. Te vuelves duro. Eso fue lo que me pasó a mí y no me siento orgulloso.
Sin embargo es aun gratificante sentarme frente a la máquina con ganas de sacar algo de adentro y, aunque las palabras no ayuden, aunque la conexión no se restablezca, aunque el universo de Coelho no esté conspirando para mi hoy, me encanta poder aun intentarlo, poder aun sentirme bien a solas con mis pensamientos hasta que llegue ese día en que se ordenen en palabras entendibles y pueda empezar a compartir otra vez.

viernes, 22 de julio de 2011

De blogs y votos

Inicié esta humilde cruzada el 03 de enero de 2011, en un intento de cumplir un voto que hice en mi Manifiesto 2010-2011 y así obligarme a hacer una de las cosas que más me gusta: escribir. Niveles máximos de dejadez y pereza tener que obligarme a lo que más me gusta, pero valgan verdades que bueno que lo hice.
La Cruzada del Ignorante no solo es un Blog en el que descargo mis vivencias ni una herramienta para cumplir un voto. Es una catarsis personal y una forma de transmitir muchas de las cosas que siento y vivo, haciéndolas tangibles en breves líneas llenas de amor por la vida y opiniones personales, entre otras excusas para existir.
La Cruzada del Ignorante me ha traído además, las opiniones de personas que conozco y no conozco pero que se tomaron el tiempo de leerme, que hasta decidieron seguirme y que sin los cuales hoy ya estas páginas pierden mucho de su motivación. Muchas gracias por esas cerca de 15,000 lecturas a la fecha y por compartir tanto conmigo.
La Cruzada del Ignorante además es hoy un candidato. No sé si de fuste o pagando derecho de piso, pero lo cierto es que este humilde ignorante está participando en el Concurso Anual “20 Blogs Peruanos” en la categoría BLOG PERSONAL, así que estas líneas pierden un poco de su romanticismo y sueño habituales para convertirse en parte comunicado, parte solicitud.
Si has compartido mis ignorancias con agrado y quieres expresarlo, puedes ingresar aquí:
Luego de emitir tu voto, debes ir a tu correo, pues recibirás una notificación pidiéndote que confirmes tu apoyo a nuestra Cruzada. Si no lo haces, el voto no tendrá valor. La tarea está muy difícil así que si además puedes pasar la voz, doblemente agradecido.
No sueño con ganar como no sueño con perder. Solo sueño. Si decides apoyarme, seguiré escribiendo, y si decides no hacerlo también. Solo escribo. Amo escribir.
Muchas gracias a todos por leer, le dan sentido a las cosas que hacen de mi vida un sinfín feliz.
Si quieren leer algunos de mis posts más queridos, aquí se los dejo:

De cómo conocí a GIANMARCO

Manifiesto de Vida

Desconectar para conectar

Tocar el cielo – Primera parte

Tocar el cielo – Segunda parte

Tocar el cielo – Tercera y última parte (por ahora)


¡Gracias por estar ahí!

miércoles, 20 de julio de 2011

Tocar el cielo – Tercera y última parte (por ahora)

Cuando pasas de los treinta, cuando te vas acercando a los cuarenta, ya eres un poco más cuidadoso para afirmar “encontré el amor de mi vida”. No como cuando muchachos, ahí cada relación era “para siempre” y todos los grandes estaban equivocados al decirme que pasará, que vendrán más, que no estoy enamorado de ella sino del amor, que todavía no sé lo que es estar enamorado, todos estaban mal, porque ella era el amor de mi vida… y meses después sería ahora ella… para un par de años luego ser ella… hasta que finalmente, un día sucede algo y descubres que la magia existe. Sucede algo que te toca y te cambia para siempre. Hay para quienes por apurados o distraídos no les pasa nunca o les pasa tarde, pero hay quienes, como a mí, les pasa en el momento preciso y de la forma correcta.

Supongo que a todos nos pasa que tenemos ese momento en la vida que todo se oscurece, que nos envuelve un manto de nocturnidad constante y, a pesar que el sol pueda brillar a todo lo que da, nosotros solo vemos noche. A mí me pasó, viví esa época en que confundes conceptos y te dices “voy a vivir” cuando en realidad lo que vas a hacer es degradar lo que hasta ese día era tu vida. Busqué a los amigos solitarios que siempre buscan compañía, a los que conocen a todos y donde van son “alguien”, a los que saben cómo, dónde y a qué hora la noche decide divertirse y el día decide acompañarla. Supe de discotecas, tragos, amigos y mucha pero mucha nocturnidad. Supe ser irresponsable, bohemio, gastador pero debo confesar que no anduve buscando faldas aunque siempre andaban cerca. Para mí era una época de patas y de estar solo, una época para olvidar malos ratos, malas personas y malas ideas. Toda esta nocturnidad duró un par de larguísimas y agotadoras semanas (tampoco hubiera aguantado más) que tendría su corolario una noche de copas con mi buen amigo Miguel.

Recuerdo poco que contar de esa noche, fuimos a una discoteca en Miraflores donde los dueños nos trataban muy bien y luego tomamos mi carro para ver a donde “la seguimos” pese a los ruegos de Miguel de “cortarla ahí nomás” ante los cuales más pudo mi terquedad de “un trago más”. De más está decir que no debí tomar y tomar el volante, demás está decir que no debí sacar el carro, de más está decir que me llené de malas decisiones. Llegamos a un conocido bar miraflorino y le dije a Miguel “si atienden, nos tomamos una chela, sino ya nos vamos”… y si atendían.

La única mesa vacía estaba al fondo al lado de una mesa con dos chicas. Ni nos fijamos, solo nos sentamos y SALUD!!! Yo no fumo pero Miguel sí y se le acabaron los cigarros, por lo que intentó comprar. “No vendemos cigarros” y la flojera pudo más, así que se volteó y le tocó el hombro a la chica de la mesa del costado. Yo andaba en las nubes pensando en la chela que tenía delante y en no más futuro que el siguiente vaso cuando la chica volteó. Miguel le dijo “hola, ¿me vendes un cigarro?” y ella sonrió y se lo regaló. Fue fulminante. Fue ese momento en que la sangre se congela y te sientes extrañamente atento y enfocado. Todos mis sentidos se concentraron en una sola frase: “YO TENGO QUE CONOCER ESA SONRISA”.

Guardé silencio, estaba alerta y pendiente de cada movimiento, Miguel se terminó su cigarro y yo mi cerveza. Me serví más. Miguel se veía con ganas de irse y yo le dije “¿no te provoca otro cigarro?”. Primero me miró y me dijo que no, pero antes siquiera de terminar se dio cuenta de la intención de mi pregunta y se empezó a reir. “Si quieres le hablo” y yo disimulé. “Si quieres un cigarro, sino no”. Lo vi tomar aire y girar, le tocó el hombro y nuevamente repitió el libreto, solo que al recibir el cigarro no se despidió sino le preguntó “¿cómo te llamas?”. La chica de la sonrisa le respondió “Pancracia” con tono ligeramente burlón y Miguel le preguntó por su amiga. “Yo soy Pancracia Uno y ella es Pancracia Dos” y se dispuso a cerrar la conversación y volver a su mesa con Pancracia Dos. No lo podía permitir, tomé impulso, valor, determinación y mi banquito y me senté directamente en su mesa, entre las dos Pancracias, diciéndole al oído “está un poco loco, si no le haces mucho caso no te va a molestar más”. Ella me miró como diciendo “¿y tú?” pero supongo que el atrevimiento fue divertido y luego de un salpicón de malas bromas, nos permitieron sentarnos y compartir una cerveza.

De ahí en más la noche fue muy extraña. La chica de la sonrisa solo sabía decir cosas que debería decir yo. “¿Puedes dejar de hacer eso?” le increpé sonriendo, pues no puedo hablarte de mí si todo lo que me gusta es lo mismo que te gusta a ti. Libros, música, ideas, todo lo que puede definirme lo decía ella primero. “¿Puedes dejar de hacer eso?”. Ya sonaba a nuevo libreto de conquista. Mientras tanto, Pancracia Dos nos juraba haber soñado este momento y le repetía a su amiga que debía darme su teléfono pues ella sabía que conmigo podía encontrar mucho de lo que buscaba y quien sabe… “¿Puedes dejar de hacer eso?”. Debo reconocer que costó mucho pero finalmente me dio su número y desde ahí el alud empezó a caer, la avalancha de locura, amor y lucha se desató con toda su furia. En mi corazón, nunca más nos separamos. Me tomó un tiempo que eso se haga realidad y sea permanente, me costó mucho contra que luchar, mucho por que luchar y mucho en cómo luchar pero lo logré. No, sigo luchando y ella lo sabe. “¿Puedes dejar de hacer eso?” JAMÁS!

Momentos diferentes en la vida de cada uno que marcaron mucho de ese 29 de abril en que te conocí. Supimos de inmediato que eso estaba pasando por algo. Tú tenías una vida difícil producto de un amor/desamor complicado y yo solo quería ser tu príncipe sin reino para hacerte reina de nada y construir juntos el palacio. La verdad es que ya vivías en uno enorme y lujoso pero no te dejaban tener la llave y eso no podía permitirte ser feliz. Trepé las peligrosas paredes, me arriesgué ante más de una fiera, pero finalmente, con aciertos y errores, preferiste a tu príncipe de nada y te fuiste conmigo.

Un día, cuando ya eras mía y aun con dificultades íbamos cimentando algo, fui nuevamente fulminado pero esta vez por una idea: “YO TENGO QUE CASARME CON ESA SONRISA”. Los detalles de cómo pasó todo merecen un capítulo aparte, pero dijiste que sí. Hoy eres mi esposa.

Esa noche que jamás olvidaré puedo afirmar que “encontré el amor de mi vida” y lo supe de inmediato, porque solo el amor de mi vida es capaz de aparecer, sonreir y al instante hacerme tocar el cielo.

En la vida hay muchas formas de tocar el cielo, recientemente recopilé tres de ellas que me vinieron a la mente y sentí vitales para mí. Estoy seguro que tengo más y que vendrán muchas más así que las esperaré y retomaremos el tema seguramente pronto, por ahora lo cerramos. Cuando venga mi primer hijo por ejemplo, conversamos.

jueves, 30 de junio de 2011

Tocar el cielo – Segunda parte

Cuando pasas de los treinta, cuando te vas acercando a los cuarenta, ya eres un poco más cuidadoso para afirmar “la música es mi vida”. No como cuando muchachos, ahí nos sabíamos dueños de la verdad y dueños de la música. Lo que escucha mi papá es música de tíos, se malea para poner esa canción, ¿cómo escucha algo tan bajo?¿muy fuerte? si está bajísimo, si no voy a ese concierto me muero, para mí el guitarrista es Dios, es un maestro de maestros.
Yo recuerdo que cuando ya era capaz de definir mis gustos personales como la comida, los amigos, mi equipo de fútbol, los estudios o la música, en este último rubro me costaba mucho poder establecer favoritos. Tenía las más variadas influencias provenientes de diversas fuentes. Por un lado, mi madre que religiosamente veía Enhorabuena con el recordado Jorge Henderson y que me mexicanizó en los gustos musicales. Puedo decir con total franqueza que semana a semana escuchaba sin falta los últimos éxitos de Luis Miguel, Emmanuel, Pandora, Daniela Romo, Julio Iglesias y demás hispanos destacados que Henderson entrevistaba y que el Perú entero seguía. Por otro lado, no hay recuerdo más valioso para mí que el de mi Mamama quien a diario y sin fallar recorría la casa escoba en mano cantando “Garufa” y volviéndome de a pocos tanguero a muerte. Teníamos una radiola en la sala, de esas enormes que era un mueble en sí misma, donde giraban los tangos y girábamos nosotros en la alfombra al compás de Gardel. Así además, aprendí a bailar tango. Es muy difícil que algo así no se te tatúe en el alma. Como para no dejar de aportar, y como buscando elementos de conexión ante una frágil relación presencial, mi padre y su fanatismo por las rancheras y Los Panchos me trazaron una línea muy fuerte por el bolero y los clásicos, incluyendo las películas.
Además de las influencias en las ramas superiores de mi árbol genealógico, con los años mis primos fueron influenciando en mí también, desde el mejor rock clásico hasta las pinceladas de Grease, John Cougar, Bon Jovi, Chicago y Air Supply que me trasladaba Uschi, hasta la guerra de volúmenes que sus dos hermanos protagonizaban en casa. En una esquina, Gonzalo dándole de alma al criollismo con Eva Ayllón, el Zambo Cavero o Manuel Donayre, y en la otra Eduardo que se sumergía en Depeche Mode, New Order, Kon Kan y todo el wave posible. Yo siempre escuché todo, siempre sentí que podía identificar lo mejor de cada uno y saber que al margen de los géneros, me gustaban los talentos.
Es así que en medio de esta mezcla de estilos, poco a poco me fui perfilando como un convicto y confeso Beatlemaniaco. Empecé con los yeah yeah tradicionales y luego fui reconstruyendo cassette a cassette toda la discografía, acompañando cada canción con su respectivo Funky Hits para cantarlas y alucinándome un poco con la guitarra. Mi cuarto fue poco a poco pasando de habitación a santuario, con posters, recortes, dibujos y demás formas de homenajear a tremendos monstruos de la música en todos sus géneros. Y realmente en todos sus géneros, pues yo juraría reconocer en su música además de baladas o rock, new wave, acercamientos al metal, punk, boleros cantineros, una suerte de rancheras y demás estilos musicales en varios temas. Sería mezquino nombrar canciones específicas, simplemente The Beatles marcó mi vida y la sigue marcando. Tengo curiosidad de saber si a mi buen amigo Giancarlo ya le gustan, en la época universitaria me decía que le parecían “muy felices” y que se quedaba con Metallica.
Los años han pasado y los gustos se han ido definiendo, o en todo caso lo que prefiero escuchar. Nunca fui de géneros específicos, más me gustaban artistas concretos, pero ya ahora me he vuelto un tipo que disfruta canciones puntuales. Con gran facilidad para generar compilados y con marcada tendencia a clásicos reactualizados e inmortales. Una canción, la única que nombraré hoy, que me gusta demasiado últimamente y que escucho mucho, sobre todo cuando necesito recargar las pilas se llama “Keep On Trying” de la banda Poco. Altamente recomendable.
En los años más recientes, los grandes se acordaron que Perú podía ser destino y empezaron a venir para la sorpresa (al ver que no se cancelaban los conciertos) y la euforia de todos (al ver que de verdad, de verdacito, por Dios, lo tenías al frente) pues pensábamos que no sería en esta vida. Es así que al menos yo, con un gran esfuerzo y mucha irresponsabilidad, he podido asistir a algunos de los grandes y volar a épocas de mi vida en que una canción era un suceso mayor que la caída de la Bolsa o el nacimiento de un sobrino. Pude estar ahí cuando KISS explotó en Lima, cuando Depeche Mode nos hizo disfrutar del silencio, cuando Pet Shop Boys armó un espectáculo tipo Broadway sensacional, en la noche agotadora de derroche de Metallica que nos dejó agotados a todos y, entre otros finalmente, pude vivir un momento que jamás pensé que se haría realidad. Pude ver a un Beatle en concierto. Me perdí de ver a muchos y me los seguiré perdiendo, pero ese día, esa noche, me di cuenta que efectivamente The Beatles siguen marcando mi vida y gracias a Dios que es así. El hecho que una banda de locos “demasiado felices” sigan siendo mis referentes, a mí me gusta. A mí me alegra. Yeah yeah!
Esa noche que jamás olvidaré cumplí un sueño más grande que ver a Paul McCartney en vivo, cumplí el sueño de compartir ese momento con mi esposa y que ella pueda sentir en su piel el PORQUE, que entienda mis razones para amar a la música y lo que me lleva a llorar ante momentos como ese. Abrazarla, besarla y cantar juntos hasta quedar afónicos a coro con Paul, entre muchos temas el NAAAA NA NA NANANANAAAAA HEY JUDE durante 10 minutos nos hizo juntos tocar el cielo.

viernes, 10 de junio de 2011

Tocar el cielo – Primera parte

Cuando pasas de los treinta, cuando te vas acercando a los cuarenta, ya eres un poco más cuidadoso para afirmar “esto es lo mejor que me pasó en la vida”. No como cuando muchachos, ahí lo mejor que nos pasó en la vida nos pasaba todos los días. Una ida a la playa, ser titular en el partido, el Nintendo nuevo, ese jean de moda o el primer quinceañero donde te pasaron una cerveza y jugaste a ser adulto.
Cuando pasas de los treinta, hay cosas un poco más difíciles de decir, como “eres mi mejor amigo” o “voy a empezar de nuevo”. Somos capaces de decir muchas cosas, aunque cada día nos resulte un poco más difícil, pero lo realmente complicado no es lo que decimos sino al final de todo, lo que hacemos.
Yo vivo un matriarcado que me hace infinitamente feliz. La verdad es que el destino quiso que sea así de fuerte el tema, porque realmente me rodean muchas mujeres maravillosas. Sin ir muy lejos, me casé con la mejor mujer del mundo, bella, inteligente, con un carácter que puede hacer temblar al más grande (puede, la he visto), con una sonrisa que es capaz de iluminar mis noches más que la más llena de las lunas o la más incandescente estrella. Y yo me casé con ella, y ella es mía para siempre. Pero si sigo mi recorrido matriarcal, existen mujeres increíbles que valen la pena mencionar, como mi Tata, esa hermana de mi madre, esa madrina inigualable, esa madre por decisión que me adoptó desde siempre como hijo y que me enseñó que la familia siempre es primero, que siempre seremos familia y que jamás debemos olvidarlo. Esa mujer asombrosa que me regaló tres hermanos y me permitió el privilegio de crecer con ellos. Esa es mi Tata, la que me sabe querer y me sabe cuidar, la que me aguanta siempre que necesito que me aguanten y la que todo lo soluciona no sin antes decir “cálmate Olga”. Y esta increíble mujer tiene una no menos increíble hija, con la que desde siempre tengo una conexión que trasciende las palabras, una capacidad de sabernos hermanos, de querernos y de estar ahí siempre. Hoy, esta increíble mujer ya es madre y estoy seguro que será tal como las mujeres que nos rodean, una madre de lujo.
Curiosidades de la vida, mi esposa y yo tenemos dos mascotas, ambas… si… hembras (mas féminas en mi vida) y absolutamente opuestas. Una alucinante Nera, nuestra labrador de 5 años, negra, hermosa, imponente y la engreída Gringa, nuestra gatita que se va para los 2 añitos y que es la ama y señora de la casa. Gringuísima de ojos verdes y mirada del gato de Shrek. Con ellas el matriarcado es absoluto y absolutamente maravilloso dentro de mis cuatro paredes.
Pero esto no es nuevo en mi vida, pues siempre fue regulada, medida, seguida al detalle por una mujer fuera de serie. Una mujer que sabe volverme loco con su preocupación por mí, tan igual a la que tenía cuando era niño pero sin la cual mis días se harían incompletos. Sin esa llamada diaria para saberme bien, mi día terminaría mal. Sin esa palabra para después oírme renegar y decirme “bueno, yo solo te estoy aconsejando” mis decisiones serían menos seguras. Sin ella, mi vida no sería lo que es y sólo sé que tengo la mejor madre del mundo. Ahora, siempre me quejaré de que cuando se reúne con mi esposa, el yerno parezca yo, pero en fin, son mis mujeres y me aman, honestamente, ¿Qué más se puede pedir?
Se puede pedir, como no, la fortuna de la Matriarca. Y yo la tengo. Por encima de todos y coronando nuestros días está ella. La Matriarca, la abuela de todos, mi Mamama. O como diría mi ahijado en la sabiduría de un niño “la Mamama viejecita”. Y es que no todos podemos decir mi abuela vive, tiene 97 años y juega la Tinka siempre. Mi abuela vive, tiene 97 años y más vitalidad que yo, más energía que yo, más sueños, más amor y más ganas de vivir que yo. Mi abuela vive, tiene 97 años y sabe que le faltan muchos planes por cumplir, es más, los sigue haciendo porque ella desde ya, es eterna. Mi abuela vive, tiene 97 años, es mi referente, mi motor más fuerte y sobre todo es mi gran amiga.
A todas ellas me debo, por todas ellas trabajo y soy mejor cada día. Son ellas las que hacen que mis pasados treinta y más cercanos cuarenta se sientan con responsabilidad pero con mucha ilusión. Son ellas las que me hacen sentir que cuando las veo, cuando las beso, cuando las abrazo, soy capaz de tocar el cielo.

sábado, 9 de abril de 2011

Reflexiones electorales

Reflexionar sobre las próximas elecciones en nuestro país ya es, ahora, más una tarea de preocupación que de reflexión propiamente. Yo quiero creer en mi Perú, en mi Nación, en mi Patria  a la que amo tanto y en la que he confiado todos los días de mi vida, quiero creer que esta bella tierra puede seguir en el ojo del mundo como un lugar idílico, quiero ver como personas de todas partes pueden planear un año entero alrededor de venir a conocernos, quiero que los productos de nuestros campos cada día lleguen a mas lugares del mundo y sean reconocidos, pero sobre todo, este año mi esposa y yo decidimos ser padres y quiero poderle decir a mis hijos algo bello de la época en que nacieron.
El esfuerzo es grande, no soy más ni menos que cualquiera, pero el Perú tampoco lo es. Sigamos el camino trazado, nos lo debemos a nosotros mismos, a nuestros hijos y sobre todo a todos los peruanos y peruanas que no tuvieron jamás la oportunidad de vivir lo que es el Perú hoy. Pensemos en cómo queremos pasar los 200 años de independencia y si será una fecha que celebremos o que veamos pasar con amargura. Si los que deben no se pueden unir, los que pueden, debemos hacerlo.
Si tienes internet, entonces tienes acceso a la información y puedes hacer la diferencia, no hay excusa para darle la espalda al Perú.
Ayúdenme a contarles algo lindo a mis hijos, que así ustedes podrán hacer lo mismo.
Aquí les dejo unas reflexiones hechas por un comunicador de lujo, me costó convencerlo para que me permita publicarlas, finalmente lo hice pero me pidió anonimato, por lo tanto, las hago mías y las comparto con ustedes:
Reflexión 01: Estas son mis reflexiones electorales de un sábado al mediodía en mi casa (ojo, no espero que nadie piense como yo, tampoco intento convencer a nadie, de eso se trata la democracia). Faltan pocas horas para conocer hoy sábado por la noche los resultados de las últimas encuestas privadas de Apoyo y CPI y de acuerdo a eso definir, converger, acordar. Para comenzar, yo nunca creí en las encuestadoras, ellas son grandes culpables de lo que está pasando, jugaron con los márgenes de error y defendieron posiciones. Nos engañaron, jugaron con nuestros sentimientos y seguro hoy sincerarán un poco más sus “proyecciones”.
Reflexión 02: Pero yo quiero adelantarme pensando ya en esa escalofriante segunda vuelta del 05 de junio. Para proyectar la segunda vuelta no funciona  tan fácilmente la aritmética… hay otras variables… no se trata de sumar todos los votos anti-Humala pensando que los que en primera vuelta votaron por los candidatos demócratas derrotados van a votar por el candidato opositor a Humala… no es así… es otro escenario, absolutamente diferente… la votación se recompone y se inicia una POLARIZACION del país donde definitivamente se establecen dos bandos muy claros y definidos… y allí recién se vota…
Reflexión 03: Recuerden que los pobres de este país (y no tan pobres también, ojo con eso!) se sienten engañados por tantas mentiras de todos los gobiernos que no los han asistido, ellos escuchan que el país ha crecido económicamente y lamentablemente ellos nada de eso ven, tienen un hijo menor que necesita un vaso de leche o un pañal, otro hijo al que no puede comprarle los cuadernos, otro hijo se pierde en el pandillaje del barrio, tiene a la esposa enferma y va al seguro y le dicen que regrese en 06 meses, no tiene agua en su casa, tiene que comprarla y le sale más caro que lo que nosotros pagamos al mes por ella,  etc… A este pobre NO le llega el crecimiento del país… y a este pobre, más que a nosotros, le jode mucho más el grado de corrupción de TODOS los gobiernos… porque dice que las leyes están hechas para que las cumplan los pobres porque los ricos compran jueces… En medio de ese escenario DECIDE su voto de segunda vuelta… es un voto resentido, un voto de “yo no tengo nada que perder, peor no me puede ir”… desconocen obviamente que para ellos será mucho peor, como hoy ocurre en Venezuela…
Reflexión 04: Nosotros tenemos la responsabilidad de emitir un voto pensante, inteligente, estratégico… hay que tomar en cuenta hacia donde se transfieren o migran los votos de los que ya no participan en segunda vuelta… recuerden que el voto peruano es volátil  y al no existir partidos políticos (que permitiría votar dogmáticamente) sino “clubes electorales”, los votos no se pasan de un lado para otro, no se endosan tan fácilmente como se podría pensar... el elector peruano en su mayoría es pobre, indeciso, inmaduro electoralmente hablando y sobretodo desinformado, no vota por planes de gobierno o por posiciones políticas…vota por PERSONAS. 
Reflexión 05: En segunda vuelta el voto se recompone, el elector en referencia VUELVE a repensar en su voto y a quién se lo dará… es un escenario totalmente distinto… sino Alan García hubiera ganado por 60% a 30% en el 2006. Recordemos: En el 2006 Humala pasó de 25% (en 1ra vuelta) a 47.5% (2da vuelta). Si en ese entonces hubiéramos hecho el mismo cálculo matemático (especulando que los votos de centro-derecha se endilgaban a Alan) éste hubiera ganado por 60% contra 30% de Humala… y eso NO ocurrió… en segunda vuelta Alan obtuvo 52.5% contra 47.5% del total de votos válidos (sólo 5 puntos de diferencia)… y eso fue hace 5 años… hoy el voto resentido ha crecido porque hay una porción de electorado pobre y desilusionado que en el 2006 finalmente creyó que de verdad Alan representaba la democracia y no votó por Humala… y una vez más, no fue atendido en sus necesidades, una vez más el gobierno le rompió el corazón… este pobre se siente engañado, está CANSADO… 05 años después, está más decepcionado.
Reflexión final: NO va a ser nada fácil ganarle a Humala, sea quien que sea que lo enfrente en segunda vuelta. Debemos estar más unidos que nunca desde esta primera vuelta. Piensen BIEN su voto... yo también lo estoy haciendo... desde hace meses mi voto sigue siendo el mismo, hasta hoy nunca lo moví pero sin tengo que hacerlo, lo haré....pero esperaré hasta esta noche para tomar una decisión final. Espero quedarme con mi voto original, de verdad que sí.
El país por primera vez en su historia  se ha encontrado con la oportunidad de su vida y sería trágico perderla. Ojalá que no gane Humala y tengamos que dejar el Facebook como un generador de ideas para volcarnos a las calles a defender nuestros derechos y nuestra democracia.

sábado, 2 de abril de 2011

La Razón de porqué Ollanta esta primero en las encuestas

Recibí por twitter el enlace a una nota escrita por Diego Yepes en su facebook, a quien no conozco pero me pareció tan inteligentemente escrita y coherente, que le envié un mensaje pidiéndole autorización para publicarlo. Diego amablemente me autorizó a hacerlo, muchas gracias Diego, así que aquí tienen su opinión. Puntos más, puntos menos, la comparto casi en su integridad, quizás solo discrepemos porque yo soy un optimista incurable, pero eso es solo fruto de mi profunda ignorancia, aquí les va:

He leído suficiente como para darme cuenta que la gente no entiende porqué es que Ollanta está primero y porqué  es que existe una gran posibilidad de que gane estas elecciones, y si no son estas las próximas. Aquí está la explicación:

Imaginemos un pueblo de 500 adictos al pastel, y que una persona viene con un pastel de 20 pedazos a venderles. Todos quieren pastel pero solo 20 van a conseguirlo. El resto va a estar asado porque no le toca pastel. Al día siguiente el tipo vuelve y como le fue bien el día anterior, el pastel es más grande, pero solo de 30 pedazos. De nuevo, se acaba el pastel y la gente a la que no le tocó de nuevo está más asada  porque coño, quieren comer pastel. Después de toda una semana en la misma webada, los que todavía no comen pastel empiezan a quejarse: que no hay suficiente para todos, que debería verse quiénes ya han comido y que ya no coman, en fin. La cosa es que después de unos minutos se empieza a escuchar ¡HEY! ¿A ti tampoco te tocó pastel? con lo que los que no han comido pastel se dan cuenta que son bastantes. En eso uno ellos, el más asado, empieza a gritar que deberían adueñarse del pastel y repartirlo entre todos para que todos puedan comer pastel, que es lo más justo, etc. Eventualmente, suficientes de los tipos que no han comido pastel se unen a la causa y ¡JUAA! se tumban al tipo que traía pasteles y en su furia, lo matan. Felices por su victoria cogen el pastel, que en ese entonces ya tenía 50 pedazos, y lo reparten entre los 500. Joder a todos le toca ni la quinta parte de un pedazo y como que después de todo el asunto la gente no esta tan contenta, pero igual ha sido un día de victoria y cada uno se va a su casa un poco hambriento pero feliz. Para cuando llega el día siguiente, ¡Oh sorpresa!  ya no hay quien traiga pastel. Así que el tipejo ese que los arengo a tumbarse al tipo “traepasteles” los arenga de nuevo a juntar el dinero de todos para hacer un pastel que alcance para todos. En contra de todo pronóstico juntan el dinero y se disponen a hacer un pastel. El asunto es, que ninguno sabe cómo. Lo intentan de todas maneras y sale un pedazo de mierda en vez de un pastel, que es repartido entre las 500 personas, lo que resulta de nuevo en que la gente está recontra insatisfecha. La pregunta es: ¿Cuánto tiempo creen que las 500 personas aguanten comiendo basura antes de darse cuenta que lo más inteligente es cargarse al tipejo ese y buscar traer a otro que les traiga pasteles? 

Ahora, si ustedes pueden ver más o menos como este círculo vicioso funciona, habrán entendido la dinámica social de casi todo país subdesarrollado (obviamente, incluimos a Perú). Prosperidad, desinterés, resentimiento, revueltas, oscuridad. ¿Creen que esta es la primera vez que el Perú sostenidamente ha venido agrandando el pastel? Nop. Básicamente, antes de toda dictadura puedes ver los retazos de una prosperidad rápida que beneficiaba a unos pocos, y que funcionó hasta que el resto se dio cuenta y pues se los cargó, con los resultados que ya todos conocemos (todavía no entiendo qué carajo estaba pensando Velasco con la reforma agraria men, y eso de convertirnos es una ¿potencia industrializada?).

¿Son diferentes estos tiempos a los de antaño? la verdad que no, no es la primera vez que Perú ha tenido la oportunidad de convertirse en un país extraordinario. La única razón por la cual  yo podría decir que  estas elecciones son distintas es porque el internet, las redes sociales y los círculos sociales que se desprenden de ellas han permitido que mucha gente se exponga a información importante y  pueda creer en algo más grande que sí mismos, en un ideal de un país extraordinario, y tener no solo la esperanza de que eso suceda sino entender que la capacidad de conseguirlo esta en cada uno de nosotros, y  es esa la gente que vota por PPK. Tengo un par de amigos que votan por Toledo: uno porque su viejo es su asesor y si entra saldría ganado (patético, ya lo sé) y el otro, porque piensa que como él ya estuvo arriba ya sabe cómo hacer las cosas bien (tonto y desinformado definitivamente), por Castañeda votan los que creen que porque lo hizo bien en Lima lo hará en la Presidencia. Por Keiko, personalmente, no sé porque carajo votan, y Humala  como podemos ver, es el tipo que representa el descontento de toda esa cantidad de personas que sienten que no les toca su tajada del pastel. 

Esto es un asunto bastante jodido, ¿no creen? Cinco candidatos y el que va primero es el tipo que está gritando que nos carguemos al que trae el pastel. ¿Cuál es la solución a este problema?

Bueno, la verdad es que estamos jodidos.

Porque lo que se necesita es un líder con la pelotas suficientes para pararse frente al pueblo y decirle: muchachos, esto es lo que se tiene que hacer para hacer del Perú un país grande, ahora, es un proceso largo y jodido, pero créanme que para cuando termine, todos estaremos mejor, todos  tendremos una tajada jugosa del pastel y lo más chévere, todos podremos sentirnos orgullosos de que lo hicimos nosotros. Y hacerlo de tal manera que hasta el pata que gana 5  soles diarios esté dispuesto a poner de su parte para lograr ese objetivo. ¿Recuerdan el final de la 2da guerra mundial? Japón aceptó rendirse bajo una sola condición: que no se destruyera la imagen del Emperador. ¿Por qué? porque fue este ideal lo que inspiro a esas personas a levantarse después de haber quedados hechos mierda y salir a poner cada uno de su parte. 

Sé que de repente pedir algo así es mucho, sé que hay gente que va a refutar que hubieron muchas más razones por las cuales Japón se levantó después de la guerra, a mí me da igual,  yo solo creo que la única forma de salir de ese maldito círculo vicioso en el que estamos desde que nos independizamos es esa, entregarnos a un ideal más grande que nosotros mismos, ahora, es fácil decirlo cuando tengo un cama caliente donde dormir y nunca falta comida en mi estómago. De nuevo, un líder que sepa cómo llegar a los más pobres y hacerlos sentir parte de un proyecto a largo plazo es lo que necesitamos, sin eso nos exponemos de nuevo a caer en la misma webada de siempre:

Prosperidad, desinterés, resentimiento, revuelta, oscuridad. 

¿Qué candidato logra plasmar en su candidatura  el ideal que nos sacara de este círculo?

Ninguno, ni PPK, porque creo que si lo hubiera hecho ganaría en primera vuelta.